jueves, 28 de junio de 2012

10 COSAS QUE LA U NO TE ENSEÑA EN PROGRAMAS DE INGENIERIA


A medida que, como estudiante de ingeniería, comienzas a avanzar en tu carrera  de Ingeniería (sea cual quiera) y avizoras los primeros destellos de tu llegada a la obtención del “tan soñado título académico”, comienzas también a comprender que hay un mundo real allí afuera, mucho más complejo de lo que podrías haber pensado durante tus días como estudiante. Para ser un destacado ingeniero, algunas de las cosas que necesitas saber, no necesariamente se aprenden en la universidad. Esto es comprensible, dado el tiempo (relativamente) corto que vives en tu paso por ella, sumado a las diferencias significativas que existen entre los objetivos de una casa de estudios y los requerimientos que la actividad laboral, en la industria o el mundo real, te exige. Veamos algunas de las cosas elementales que la Universidad no te enseña.


1. APRENDER A SER UN PROFESIONAL ORIENTADO A LOS NEGOCIOS, MÁS QUE AL DESARROLLO Y/O EL DISEÑO.
Es una prioridad básica comprender el "costo de hacer negocios". Es decir, entender los costos totales que implica para tu empresa, u organización,  fabricar un producto. Este concepto básico es relevante para cualquier disciplina de la ingeniería. Desde el primer tornillo hasta la última gota de estaño. Debes aprender a comprender la relevancia de las ganancias monetarias. Por lo tanto, primero piensa en las ganancias de la empresa, si eso está cubierto, puedes dar rienda suelta a tu creatividad, innovación, morales y a volcar los sueños de invenciones elaborados durante tus años universitarios.


2. LOS PROBLEMAS MULTIDISCIPLINARIOS Y TU ESPECIALIDAD ÚNICA.
Los problemas a los que te enfrentas dentro de un aula, durante tu carrera como estudiante son difíciles, aunque en la mayoría de los casos debes resolverlos con los conocimientos adquiridos dentro del área de estudio de tu especialidad. Muy por el contrario, en la vida real la gran parte de las obligaciones te exigirán a incursionar en trabajos multidisciplinarios. Esto hará que tu vida en el mundo laboral sea emocionante, desafiante y gratificante. Por lo tanto, forma parte de “tu” interés el hecho de ampliar más allá de “lo que te enseñaron” y deberás pasar a ampliar (por tus propios medios) tus conocimientos técnico-teórico-prácticos en todas las disciplinas de la ingeniería, tanto como puedas. Deberás aprender muchos fundamentos de especialidades relevantes (que intervendrán en tu área) muy diferentes a la tuya.


3 - APRENDER A TRABAJAR EN EQUIPO
Incorporarse a un grupo de trabajo no significará que te estarán esperando como el salvavidas y estrella en tu materia. Serás uno más, que cumplirá un rol específico donde existen otros ingenieros y técnicos con tu misma especialidad y que tendrán el agregado extra de la experiencia y “oficio” en el área de trabajo donde has sido destinado.


4 – MATEMÁTICAS Y CALIDAD DE MATERIALES
Te pasarás el 99% de tu carrera de ingeniería intentando comprender como se demuestra matemáticamente todo lo que rodea al hombre y su existencia. Todo estará asociado con las matemáticas. Desde el vuelo de una mosca, la caída de la hoja de un árbol, la forma de las tarjetas de crédito y hasta cómo funciona un transistor dentro de un amplificador. Lo interesante, de ese período preparatorio, llega cuando crees que todo en tu trabajo será siempre resuelto dentro de una sucesión de cajas negras, con entradas y salidas que obedecen a procesos matemáticos que conoces. En el mundo real, aprendes a conocer los transistores (asiáticos) de mala calidad que no responden en  nada a los que expresan sus hojas de datos, o descubres que la fiabilidad de los metales que has seleccionado, no coincide con la teoría aprendida durante años. Aprendes que a los materiales los empezarás a conocer con el uso, la experiencia, los fracasos y muchas fallas que las matemáticas no pueden explicar.


5. COMPRENDER LAS DIFERENCIAS ENTRE LA UNIVERSIDAD Y LA INDUSTRIA.
Hay cosas que, por muy elementales que parezcan, son duras de asimilar cuando cambias de un ámbito académico y pasas a uno laboral. Es como caer, de repente, en otro país, sólo con tus conocimientos para ser utilizados como herramientas. Las diferencias son notables y en muchas oportunidades, debes tener la fortaleza suficiente para no caer en forma anímica o en sensaciones de frustración.


Observa las grandes diferencias de una misma situación:





 6 – ESTAR ABIERTO A APRENDER DE CUALQUIERA
La actitud positiva debe prevalecer en el espíritu de un ingeniero, aún en los peores momentos. Genera confianza y brinda seguridad al resto del grupo de trabajo. No caer en el pesimismo de creer que lo que no está inventado de antemano, será imposible de realizar. Saber aceptar ideas, aunque provengan de otras personas con menos experiencia, escuchar todas las opiniones, observar los movimientos o productos de la competencia y hasta sentarte a re-estudiar teorías relacionadas al proyecto, pueden ser la llave para lograr un producto exitoso para la empresa en la que trabajas. El pesimismo, o no aceptar ideas que no cierran en nuestra mente, pueden llevar al fracaso un proyecto que otras compañías alcanzarán con éxito, gracias a la apertura mental de sus Ingenieros.


7 – NUESTRO JEFE NO ES EL ENEMIGO.
Un buen gerente siempre intentará que tengas éxito en los trabajos que te sean asignados ya que en definitiva, también significará el éxito de él. Debes recordar siempre que un gerente recomienda a las personas con alto potencial, determina los sueldos que “merecen” sus empleados, escribe y detalla el desempeño laboral de cada uno de los trabajadores, asigna los proyectos y trabajos de acuerdo a las habilidades de los ingenieros que tiene a su cargo y muchas otras acciones directas que marcan el rumbo de nuestro accionar, de nuestra actitud dentro de una empresa. Por lo tanto, pensar que nuestro jefe es nuestro enemigo es un error muy grave que puede llevarnos a fracasar en una compañía.


8 – SER AGRADECIDO CON LA UNIVERSIDAD
Regresar a la casa que te enseñó a crecer, a luchar y a ser un profesional, puede resultar una motivación significativa para los estudiantes que intentarán alcanzar un puesto de trabajo como el que puedes llegar a tener tú. Aprender de tu experiencia laboral, de los avatares y desafíos que la vida te ha puesto en el camino y has sabido sortear para llegar a tener el éxito profesional que tienes hoy. Brindar charlas, conferencias, seminarios, cursos de apoyo en temas industriales específicos y prácticos, son algunas de las actividades que nadie te enseñará a hacer, sino que el fruto de tu esfuerzo y trabajo te invitarán a realizar, como un gesto de agradecimiento, enriquecedor para el espíritu y muy útil para las generaciones venideras.


9 – SER FELIZ CON TU TRABAJO.
Esto es muy sencillo y no requiere mucha explicación. Si sientes repulsión o un rechazo natural por cada trabajo que te toca realizar, deberás replantear muy bien el puesto de trabajo que te toca ocupar o, en el caso más grave, deberás considerar dedicarte a otra rama de las ciencias. Un ingeniero ama su trabajo, es feliz con cada resultado positivo, por mínimo que sea, y tendrá siempre sobre su rostro una imagen de felicidad contagiosa, demostrando que se siente un afortunado en la vida. Que su trabajo es lo que siempre quiso tener.


10 – MANEJAR TU PROPIA CARRERA DERRIBANDO MITOS Y ESTUDIANDO HASTA EL FINAL.
Nadie manejará tu carrera por ti. Solo tú decidirás si quieres ser un profesional independiente, un empleado industrial, o si tu ímpetu te lleva a ser líder de un grupo multinacional de empresas. Todo está dentro de ti y sólo tienes que descubrirlo, nunca esperes que otro lo haga por ti. Por supuesto que una libertad de elección, trae consigo muchos riesgos de perder todo lo alcanzado, durante muchos años de sacrificio en pocos minutos, pero dentro de los mitos urbanos, en los que no debes caer se encuentran dos muy importantes: a) En el dinámico mundo empresarial de hoy, ningún trabajo dura para siempre y b) Nunca creas que tu empresa, jefe o gerente cuidarán de ti y tu carrera profesional. Demasiadas complicaciones tienen en su vida como para “adoptar” un nuevo “hijo”.


Por último, nunca dejes de estudiar, de aprender, de avanzar a nuevas tecnologías mediante cursos de post-grado, de congresos, de publicaciones técnicas especializadas y de cada elemento que te pueda ayudar a estar siempre actualizado. No creas que recibir un título es terminar de estudiar, eso sería un grave error. Acepta y comprende que no es una línea de llegada, sino un nuevo punto de partida. Es el comienzo de un estudio permanente, hasta el final de tu vida como trabajador activo para no quedar afuera del avance tecnológico. No dejes de avanzar, la vida recién empieza y el camino es muy largo. La meta no es el título, es la vida toda.


Tomado y adaptado de neoteo.com 

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